Artículo de PublicSource. PublicSource es la única organización de noticias digital sin fines de lucro que cumple con su misión de entregar informes y análisis de servicio público en la región de Pittsburgh. Apoye a PublicSource con un donativo.

En las últimas dos semanas, hemos sido testigos de cómo oficiales de policía le quitaron el aliento y la vida a George Floyd, y de cómo una mujer blanca denunció a Christian Cooper a la policía simplemente por pedirle que le pusiera una correa a su perro en un área donde se requería que los animales la tuvieran puesta. Justo semanas antes de estos acontecimientos, el asesinato de Ahmaud Arbery por dos supuestos justicieros mientras trotaba a plena luz del día se convirtió en noticia nacional.

Hace casi dos años, en mi amada ciudad natal, Antwon Rose II, de 17 años, fue asesinado por la policía con un disparo en la espalda mientras huía.

¿Ha aumentado el racismo de la gente blanca hacia las personas negras en este país? ¿O es simplemente una perpetuación –ahora a plena vista– de la misma supremacía blanca que hemos presenciado en los Estados Unidos durante más de 400 años?

Me ha sorprendido la cantidad de personas en mis círculos que, cuando se les pregunta sobre sus propios comentarios, posturas, roles, acciones o inacciones, se ponen a la defensiva y son incapaces de reflexionar sobre sus privilegios, prejuicios, y su compromiso con la lucha antirracista, todo lo cual es necesario para combatir las generaciones de supremacía blanca con las que cargamos. Me siento igualmente desafiado por lo que se siente como un silencio resonante entre mis compañeros blancos que dudan o se niegan a denunciar abiertamente los sistemas y acciones de la supremacía blanca.

En la última semana, he sido testigo de comentarios en artículos y publicaciones en redes sociales de miembros de mi propia comunidad que ejemplifican estas cuestiones tan problemáticas. Algunos individuos hacen preguntas aparentemente inofensivas como las siguientes: “¿Piensan que el saqueo de una tienda hará que la policía sea menos violenta con ellos?” O “¿acaso la violencia y los disturbios no generan más violencia?”

Cuando se les pregunta “¿quiénes son ellos y ellas?”, es decir, los sujetos implícitos a los que el orador se refiere en declaraciones como esas, a menudo se ponen a la defensiva, insistiendo en las razones por las que esos comentarios –y, por lo tanto, ellos mismos– no son racistas. En uno de esos hilos memorables, el autor sostiene que no puede ser racista porque es judío, miembro de un grupo minoritario que históricamente ha sido ridiculizado, acosado y condenado desde los orígenes de nuestro pueblo. ¿O sea que ser judío hace que sea imposible sostener y expresar simultáneamente opiniones racistas, tendenciosas o intolerantes?

Las palabras de Martin Luther King Jr. dejan claro que “una revuelta es el lenguaje de los no escuchados. ¿Qué es en lo que Estados Unidos ha fallado? Ha fallado en escuchar que las promesas de libertad y justicia no se han cumplido. Y ha fallado en escuchar que grandes segmentos de la sociedad blanca están más preocupados por la tranquilidad y el status quo que por la justicia y la humanidad.” Esa, amigos míos, es mi respuesta a tales preguntas aparentemente inofensivas.

Zack Block es el director de comunidades en Repair the World, con sede en Pittsburgh. (Foto de Ryan Loew/PublicSource)

Lo que me llama la atención de estos intercambios es que personifican el privilegio, la fragilidad blanca y la falta de voluntad de mirar más allá de la propia experiencia vivida. De hecho, es justamente nuestra condición de judíos asquenazí blancos la que nos obliga a hacer más y a ser más.

Ser verdaderos aliados y asumir el compromiso con la lucha antirracista es un trabajo arduo pero necesario si queremos ayudar a introducir el cambio que nuestra sociedad necesita tan desesperadamente. Más importante aún: este arduo trabajo debe ser incorporado en todos los demás trabajos que hacemos como profesionales, padres, parejas, hijos, miembros de la comunidad y amigos. Para aquellos de nosotros a los que se nos ha confiado la representación de los demás a través de nuestro trabajo, la tarea se siente mucho más difícil. No podemos renunciar a este trabajo, especialmente ahora.

Para empezar a entender realmente lo que significa ser antirracista, primero debemos entender que está bien que nos sintamos incómodos. Está bien cometer errores. Es probable que digamos algo errado o que publiquemos algo inapropiado. Pero cuando fallemos, debemos estar abiertos a hacer aún más trabajo para entender cómo hacer bien las cosas. Debemos reconocer el error de nuestros caminos, enmendarlos, y tratar nuevamente de hacerlo mejor y ser mejores.

Si, en cambio, elegimos no decir ni hacer nada frente a estas injusticias, entonces nos volvemos cómplices del racismo, sesgo y brutalidad. No seré Derek Chauvin, y no seré Michael Rosfeld. No seré Amy Cooper. Denunciaré sus comportamientos en voz alta y los llamaré por lo que son: racismo. Es importante que no sólo señalemos a los asesinos, sino también a personas como Amy Cooper. Los blancos no deberían llamar a la policía cuando las personas negras están observando aves, cuando hacen barbacoas, o cuando les piden que le pongan correa a su perro. De hecho, se recomienda que recurras a esta guía  elaborada por Aaron Rose para encontrar alternativas a lo que puedes hacer cuando quieras llamar a la policía por el comportamiento de una persona negra.

En lo personal, he cometido muchos errores a medida que entiendo cómo ser un aliado de nuestras comunidades negras, incluyendo a los judíos negros. Mi trabajo no está ni cerca de terminar, y me comprometo a seguir trabajando. Como el escritor y activista de los derechos civiles James Baldwin declaró una vez, “No todo lo que se enfrenta puede ser cambiado, pero nada puede ser cambiado hasta que se enfrenta”.

¿Te sumarás a este viaje para enfrentar el racismo conmigo? Nos exhorto a que le exijamos a nuestros legisladores que arresten y procesen a todas las personas, incluidos los agentes de policía, responsables de crímenes contra la población negra de nuestro país. Exhorto a todos nosotros a donar fondos para pagar las fianzas en nuestras comunidades. Nos exhorto a trabajar por la reforma de la justicia penal. Nos exhorto a trabajar para construir relaciones auténticas con personas que tienen identidades diferentes a las nuestras. Por favor, no se conformen con el status quo. Únanse a mí para luchar contra el racismo y hacer los cambios que necesitamos para ser una sociedad equitativa.

Nota del editor, 10 de junio: una versión anterior de esta publicación no mencionaba explícitamente a las personas negras en cada instancia del artículo. El autor solicitó actualizar este artículo para reflejar sus intenciones y su apoyo al movimiento. Pedimos disculpas por el daño que esto causó y nos comprometemos a mejorar nuestras comunicaciones, acciones y planificación.

Zack Block es director senior de comunidades con Repair the World, una organización nacional enfocada en el servicio cuya misión es movilizar a los judíos y sus comunidades para que tomen medidas de acción para lograr un mundo justo. Se le puede contactar en zack.block@weRepair.org.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: