Por Cynthia Fernandez de Spotlight PA

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HARRISBURG — Pensilvania no protege adecuadamente a los trabajadores agrícolas migrantes del coronavirus, un problema que se volverá crítico a medida que los huertos y las granjas aumenten los esfuerzos para reclutar trabajadores en los próximos meses, dijeron expertos y defensores.

Tenemos 360 campos agrícolas en Pensilvania que albergan a 4,300 trabajadores de temporada e invitados – la mayoría de los cuales son trabajadores migrantes contratados a través de un contratista o con visas H-2A, según el estado – en instalaciones estilo cuarteles, así como moteles, casas de huéspedes, dormitorios y casas móviles.

Esas condiciones podrían facilitar la propagación de COVID-19 a través de una población que, según expertos, es particularmente vulnerable debido al acceso limitado a la atención médica, las barreras del idioma y la falta de información sobre la prevención de enfermedades.

“Incluso si tienes un campo de trabajo agrícola autorizado en Pensilvania, es más probable que quede superpoblado si alguien no establece nuevos requisitos”, dijo Arthur Read, un abogado de Justice at Work, una organización sin fines de lucro que representa trabajadores inmigrantes con salarios bajos. “Claramente pienso que la realidad de muchas de estas situaciones van a empeorar antes de mejorar”.

El lunes, una semana después de que Spotlight PA comenzara a realizar consultas con los funcionarios estatales sobre las preocupaciones, el Departamento de Agricultura del estado, el cual es responsable de permitir e inspeccionar estos campos de trabajo, emitió nuevas recomendaciones sobre viviendas para trabajadores proporcionadas por el empleador.

“Los trabajadores de temporada en ocasiones son olvidados por los consumidores, pero sus habilidades son esenciales para la comunidad”

“Los trabajadores de temporada en ocasiones son olvidados por los consumidores, pero sus habilidades son esenciales para la comunidad”, dijo el Secretario de Agricultura, Russell Redding el martes en una conferencia de prensa. “Mientras realizan funciones críticas, no podemos olvidar su salud, el valor que agregan y sus razones para estar en Pennsylvania para apoyar en nuestro sector agrícola”.

Los lineamientos indican que las camas deben colocarse al menos a seis pies de distancia entre cada una, se debe proporcionar jabón o desinfectante para manos y limpiar todas las superficies en continuo contacto.

“Si la unidad de vivienda actual no permite la segregación de trabajadores de acuerdo a los lineamientos de distanciamiento social, pueden ser necesarios arreglos para crear viviendas adicionales, como unidades de alquiler en moteles y hoteles”, indican las directrices. “Las áreas designadas para los empleados en cuarentena deben contar con instalaciones separadas para dormir, cocinar y bañarse”.

Redding dijo que el departamento está pidiendo a los empleadores que “cumplan con los lineamientos”. Existe una orden estatal que requiere que los empleadores esenciales proporcionen mascarillas e implementen distanciamiento social en los lugares de trabajo, lo cual un portavoz del departamento dijo que se aplica a las viviendas para trabajadores agrícolas.

Pero la vocera, Shannon Powers, dijo que cualquier inspección por parte del departamento sería anunciada y activada solo si hay una queja de los trabajadores.

“Ese es el procedimiento normal. Nadie está sentado diariamente en una granja observando cómo se administra la agricultura “, dijo Powers. Ella dijo que existen sanciones civiles descritas en las regulaciones existentes, así como sanciones adicionales previstas por la orden estatal.

Sin embargo, los cambios en el proceso de visa podrían potencialmente dejar a los trabajadores migrantes sin la información que necesitan para realizar denuncias.

En medio de una escasez nacional de trabajadores agrícolas y una necesidad anticipada de trabajadores de campo durante la pandemia, el Departamento de Estado de los Estados Unidos relajó el proceso para que los trabajadores temporales ingresen al país y ya no se requiere de entrevistas en persona en los consulados de Estados Unidos en México. (Estos trabajadores, considerados esenciales, probablemente no se verían afectados por el mandato aún en desarrollo del presidente Donald Trump que detendrá la inmigración).

Ese proceso, especialmente la entrevista, es fundamental para proteger a los trabajadores, dijo Read. Es entonces cuando reciben información sobre sus derechos salariales, una línea directa para denunciar trata de personas, y el proceso para presentar quejas y otros recursos.

Un portavoz de la Dirección de Granjas de Pensilvania, una organización de cabildeo que representa a 23,000 “familias granjeras”, dijo que los propietarios de granjas están tomando medidas para proteger la salud de los trabajadores, que incluyen limitar las interacciones, escalonar las horas de almuerzo y asegurarse de que los trabajadores no estén cerca unos de otros al trabajar.

Estos propietarios también están aumentando la cantidad de estaciones de lavado de manos, educando a los trabajadores sobre cómo se propaga el virus y entregando alimentos para limitar la exposición de los trabajadores a la propagación en la comunidad, dijo el portavoz, Liam Migdail.

Pero los defensores dicen que se necesitan requisitos con cumplimiento y sanciones, no recomendaciones sin observación, para mantener a estos trabajadores seguros.

“Debido a que existen costos involucrados, es útil tener cierto nivel no solo de “Esto es algo bueno para hacer “, sino de “Esto es lo que tienes que hacer”, dijo Read, abogado de Justice at Work.

Redding mencionó que el departamento no proporcionará fondos para implementar las recomendaciones. “No vemos que el costo adicional aquí sea exorbitante y esperaríamos que los empleadores lo implementen sin mucho costo o dificultad adicional”.

escribió una carta a la Secretaria de Salud de Pensilvania, Rachel Levine, en marzo para plantear inquietudes acerca de la vivienda, la salud y la seguridad proporcionadas por el empleador en los lugares de trabajo y el acceso a la atención médica. Casi un mes después, el estado no le había respondido sobre sus preocupaciones.

En la carta, Read escribió sobre la “prácticamente inexistencia del seguro de salud para un porcentaje significativo de estos trabajadores, especialmente para casi todos los miles de trabajadores extranjeros temporales H-2A y H-2B que llegarán sanos a Pensilvania, pero que están en peligro de contraer COVID-19 durante su empleo durante los próximos 10 meses “.

“Es sumamente importante que se ofrezca cobertura de seguro médico y compensaciones por pérdida salarial a estos trabajadores, ya sea a través de la Commonwealth o a través del sistema establecido de compensación para trabajadores”, escribió.

Mientras que los lineamientos publicados por el estado a principios de este mes recomiendan la licencia pagada por enfermedad sin sanciones para trabajadores del procesamiento de alimentos, cuyo sindicato pidió vocalmente protección, el lenguaje similar no está en los lineamientos para los trabajadores agrícolas, que no están sindicalizados.

“Si bien no se indica aquí, creo que la expectativa es que el empleado no sufrirá más daños en su compensación si resultan positivos a COVID-19 “, dijo Redding.

Caitlin Barry, abogada y directora de la Clínica para Trabajadores Agrícolas en la Universidad de Villanova, dijo que además de los problemas de transporte, muchos trabajadores migrantes no saben si pueden acceder a la atención médica, ya que las clínicas móviles que usualmente proveen los servicios a los trabajadores agrícolas han dejado de asistir a las granjas.

“Además de las barreras físicas o no ser capaces de llegar al lugar, también existe el temor psicológico sobre el acceso a la atención médica que muchos trabajadores agrícolas tienen “, dijo Barry. “Existe un miedo de acceder a los servicios de salud. Hasta ahora, nadie con los que he hablado sabe a dónde ir para hacerse la prueba. La gente no sabe cómo acceder a los servicios”.

Los trabajadores agrícolas migrantes latinos tienen tasas más altas de diabetes, enfermedades cardíacas y otros problemas de salud, según un informe legislativo de 2004 del Centro de Desarrollo Rural de Pensilvania (Center for Rural Pennsylvania). También tienen un mayor riesgo de lesiones pulmonares, generalmente asociadas con la exposición a pesticidas y hongos que se encuentran en los cultivos.

Todas esas condiciones han sido señaladas como de alto riesgo para complicaciones graves de COVID-19 e incluso de muerte por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.

La Administración Federal de Salud y Seguridad Ocupacional es la responsable de inspeccionar la seguridad y saneamiento en el campo, incluyendo las estaciones de lavado de manos y los baños. Pero se han detenido temporalmente las inspecciones. Los funcionarios estatales de agricultura, quienes son responsables de inspeccionar los campos de trabajo antes y después de que se otorgue un permiso, dijeron que su supervisión continuará.

En 2019, Ed Franchi, director del Programa del Centro de Salud Rural de Keystone para Trabajadores Agrícolas (Keystone Rural Health Center’s Agricultural Worker Program), detalló problemas con las inspecciones en los campos de trabajo de Pensilvania al Consejo Consultivo Nacional en Salud de los Migrantes.

El mencionó que el estado no tiene un órgano de ejecución para determinar si una granja está albergando a trabajadores y requiere que los trabajadores presenten solicitudes de registros públicos para informes de inspección, según muestran las minutas de la reunión. También señaló que la ley de Pennsylvania con respecto a los campos de trabajo agrícola no se ha actualizado desde 1996.

Jessica Culley de CATA, una organización que representa a los trabajadores migrantes e inmigrantes con bajos salarios en el sureste de Pensilvania, dijo que el estado debería tener más protecciones con respecto a los trabajadores agrícolas, especialmente cuando otros organismos de inspección, como la OSHA, detienen las inspecciones durante la pandemia de coronavirus.

“Es el Departamento de Agricultura [estatal] el que realmente monitorea esto y es el responsable de imponer las reglas, lo cual es realmente problemático solo por la naturaleza de las relaciones entre las personas del [departamento] y los agricultores”, dijo.

Barry, de la Clínica para Trabajadores Agrícolas (Farmworker Legal Aid Clinic), también dijo que la decisión de OSHA de suspender las inspecciones podría tener consecuencias negativas para los trabajadores agrícolas.

“No es como si el monitoreo de las condiciones en que las personas viven y trabajen en las granjas haya sido consistente antes”, dijo. “Cada vez que va a haber una restricción en los servicios, existe la preocupación de que esto resultará en una mayor explotación, ya que la gente teme que incluso el monitoreo limitado que ocurría antes ahora sea más débil”.

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